Constelar

Al acceder a hacer de representantes en una constelación, los caballos nos muestran que todos los seres estamos conectados y tenemos la capacidad de “sentir” al otro, a pesar de seamos especies diferentes.

Un hecho que nos tiene que abrir la mente a nuevas formas de convivir y relacionarnos.

 

¿En qué pueden ayudarnos las constelaciones sistémicas?

Las constelaciones sistémicas ayudan a "re-ordenarnos" con respecto a nuestro sistema familiar, social u organizacional, o en nuestra empresa.

Las constelaciones buscan el origen del problema para poder comtemplar cuáles son los pasos necesarios que nos llevan a la solución, y siempre, esa solución, va a ser en beneficio de todas las partes implicadas.

.

De ese modo, las constelaciones sistémicas van a ayudarnos a:

  • Resolver situaciones conflictivas, que se repiten una y otra vez en nuestra vida.
  • Hacer un diagnóstico, rápido y claro, de las dificultades del sistema.
  • Tomar decisiones en problemas o conflictos, que a priori, parecen de difícil solución, con una mayor confianza y seguridad.
  • Conseguir cambios profundos en un espacio muy breve de tiempo.
  • Descubrir los verdaderos motivos e implicaciones que, muchas veces, nos impiden conseguir nuestros objetivos.
  • Armonizar las relaciones, tanto personales como profesionales con nuestro entorno.
  • Vivir con una mayor compresión del origen y las causas de lo que, a menudo, es causa de nuestros sufrimientos.
  • Adquirir una mirada nueva sobre las relaciones familiares, mucho más amorosa y, a la vez, práctica e integradora.

¿Qué aportan los caballos a las constelaciones?

Gracias a su enorme sensibilidad, su fuerte conexión con el momento presente de la vida y su ausencia de prejuicios, los caballos aportan a las constelaciones una nueva dimensión en la calidad de la información, facilitandonos la lectura y resolución de las situaciones a tratar, de forma nítida y con una extraordinaria pureza.

Los caballos que actuarán como representantes en las constelaciones, viven en manada o en pequeños núcleos familiares, es decir, están en contacto con otros de su especie, dónde han establecido sus propios vínculos, y nunca recluidos en boxers ni espacios cerrados o aislados otros caballos.

 

Son caballos que reciben un trato respetuoso y acorde a sus necesidades por parte de sus cuidadores, y durante las sesiones de las constelaciones tendrán siempre la opción de poder participar dentro del espacio donde se hace la constelación, o marchar a otro espacio y no participar.

 

Es evidente que no sabemos lo que sienten los caballos, pero si es posible ver como reaccionan de forma inmediata cuando actúan como "representantes" en una constelación.

 

Es una respuesta instantánea y limpia, pura, pues no puede en absoluto estar mediatizada por un mental como el nuestro.